|
El Senado argentino rechazó en la madrugada de este jueves el polémico esquema de impuestos a las exportaciones de granos que enfrentó durante más de cuatro meses al campo con el gobierno. Tras una prolongada y reñida sesión, el vicepresidente de la nación y titular de la Cámara alta, Julio Cobos, se vio obligado a desempatar la votación, en la que 36 legisladores se pronunciaron a favor de los tributos y 36 en contra, y causó sorpresa al desestimar el proyecto oficial. "Hoy es el día más difícil de mi vida. El país está partido en dos. Se debe buscar el consenso, que no está presente aquí", explicó Cobos.
"No puedo acompañarlos y esto no significa una traición. Estoy actuando según mis convicciones. Le pido a la presidenta (Cristina Fernández) que envíe un nuevo proyecto de ley que contemple las distintas propuestas. Que la historia me juzgue y pido perdón si me equivoco", completó. Sin embargo, algunos legisladores oficialistas lo acusaron de traicionar al gobierno y pidieron su dimisión. Poco después, Cobos le dijo a la prensa que "ni se me cruzó por la cabeza renunciar porque eso sería traicionar la voluntar popular". El vicepresidente agregó que su dimisión también "le haría un mal a las instituciones". Su voto puso fin a unas 18 horas de debate y frenéticas gestiones del oficialismo y la oposición para conseguir el apoyo de varios legisladores indecisos. El sistema impositivo rechazado por el Senado, que se conoce como "retenciones móviles", establece que las alícuotas a la soja, el girasol, el maíz y el trigo aumentan si se registran alzas en los precios internacionales de esos granos. |